Dr. Gerardo Cruz Flores
1. ¿Cómo te interesaste por primera vez en las ciencias del suelo?
Durante
mi formación de Licenciatura como Biólogo en la Entonces ENEP y ahora FES
Zaragoza UNAM elegí, de las salidas terminales que se ofrecían (Genética,
Ambientalismo, Limnología y Edafología) a ésta última porque al realizar una
tarea de Suelo (materia de 7º semestre), me atrapó el libro Las condiciones del suelo y el desarrollo de las plantas de Russell y Russell (Sir. E. John Russell y
E. Walter Russell) que para fines
de los 70´s ya era un clásico de la literatura edafológica y desde
entonces, y ya para siempre quede enamorado de la Edafología, área terminal o
ciclo de semi-especialización en la que realice mis proyectos de investigación.
Recuerdo mis proyectos de evaluación de la fertilidad de un suelo en Calimaya,
Estado de México, levantamiento de suelos en las inmediaciones de la Presa
Taxhimay, en Villa del Carbón, México y Tepeji del Río, Hidalgo y mi tesis
sobre la influencia de B, Fe y Zn, en el desarrollo de la Fresa en Abasolo,
Guanajuato.
2. ¿Quién o quienes te motivaron a estudiar las ciencias del suelo?
Además de
mi profesor de Laboratorio de Ciencias Básicas I y II, el Ingeniero Químico
Enrique Gil Flores, que nos introdujo en el análisis químico de agua y suelo, quiero
expresar mi sincera gratitud al primer Coordinador de la Carrera de Biología de
aquella ENEP Zaragoza, el Maestro Manuel Faustino Rico Bernal. Además de su
cargo académico administrativo, el Maestro Rico, como se le decía
cariñosamente, fue mi profesor de Ecología y, en sus clases, además de dar
cátedra de una “Nueva Biología”, menos descriptiva, más experimental y
conservacionista, debió exponer también todas las características de cada
salida terminal y al hablar de los suelos desde la óptica de la Ecología de los
ecosistemas terrestres, la sucesión y la Evolución biológica confirmaron en mí,
la elección por la Edafología como salida terminal. El mismo profesor impartió,
a mi generación, la materia de Administración de los Recursos Naturales y en
ésta se enfatizaba ya, la necesidad de reconocer un valor especial al capital
natural derivado de los recursos naturales entre los que destaca por su
importancia multifuncional, el suelo.
3. ¿Quién o quienes te ayudado a formarte como edafólogo?
Durante
la licenciatura el Plan modular de aquellos años requería, en los Laboratorios
Integrales de Biología, de cuatro profesores, así recuerdo a varios profesores
como Teobaldo R. Cisneros Ibáñez, Francisco Barbosa Corona, Josefina García
Ojeda y J. Rubén Zulbarán Rosales que fortalecieron mi deseo de dedicarme al
estudio de los suelos pues tenían en común, al llegar a ENEP Zaragoza, el haber
sido formados en la Facultad de Ciencias de la UNAM, por el Maestro Nicolás Aguilera Herrera uno de
los pioneros de la Edafología en México pues baste decir que él fue Co-fundador
de la Rama de suelos del Colegio de Postgraduados (1959). Este fue el grupo de
profesores que participaron -así lo digo yo- en mi primer bloque de formación
edafológica.
Algunos
años después, al ingresar como docente en mi alma mater, y con la obligación
moral y ética de ampliar mis conocimientos para el mejor ejercicio de mi
trabajo en la investigación y la docencia, decidí ingresar a la Maestría en
Edafología en el Colegio de Posgraduados, donde tuve la fortuna de tener como
profesores a fisiólogos vegetales y edafólogos muy distinguidos como El Dr.
Juan Luis Tirado T.†, Dr.
Gabriel Alcántar, G., Dr. Enrique Ojeda T., Dr. Jorge D. Etchevers B., Dr.
Antonio Trinidad Santos†, Dr.
Ronald Ferrera C., Maestro Alfredo Echegaray A.†, Roberto Quintero Lizaola†, María de las Nieves Rodríguez y
otros Doctores que, en diversos cursos y seminarios, contribuyeron a mi
formación como edafólogo, cito al Dr. Roberto Núñez E., Dr. Carlos L. Ortíz
Solorio, Dr. Manuel Anaya G., Dr. Lenom Cajuste.

En mis
estudios de doctorado, tuve nuevamente la oportunidad de ampliar mis
conocimientos y seguir aprendiendo de los Doctores Jorge Etchevers y Gabriel
Alcantar González del COLPOS, la Dra. Ma. Edna Álvarez Sánchez de la UACH y
hasta ahora la única mujer que ha presidido la Sociedad
Mexicana de la Ciencia
del Suelo y de mi Director de tesis, el Dr. David Flores Román† y el Dr.
Jorge Gama Castro, la Dra. Norma Eugenia García Calderón y el Dr. Julio E.
Campo A. de la Facultad de Ciencias y de los Institutos de Geología y de
Ecología de la UNAM. Asumiendo que el maíz y el trigo son por excelencia
productos fundamentales en la alimentación humana y que otra opción alimenticia
y también forrajera es el triticale (híbrido de centeno y trigo) ya ha sido utilizado
en varias regiones de México por su resistencia a heladas y sequía o también
por sus buenos rendimientos en suelos de baja fertilidad y poseer alto
contenido proteíco, el reto fue conocer los genotipos a utilizar en la
investigación. El reto fue resuelto mediante un estudio de evaluación de la
eficiencia de uso de nitrógeno y fósforo de un mínimo de seis genotipos de cada
una de las tres especies haciendo colecta de variedades criollas de maíces y
trigos en diversas comunidades de los cinco municipios del distrito de riego de
Valle de Bravo y las colectadas se juntaron a los triticales ya obtenidos de
investigaciones previas en los municipios de Villa Victoria y Villa de Allende,
Estado de México para evaluar en todas las variedades y genotipos su eficiencia
de uso en N y P. Fue un gran reto, porque una vez colectadas, hubo de realizar
muchas adaptaciones en un invernadero dedicado más a la propagación de plantas
que a la investigación. 2. Una vez conocida su eficiencia de uso en N y P. Otro reto era saber si la baja o la alta eficiencia
de uso de N y P de esos genotipos era atribuida a mecanismos fisiológicos o
morfológicos o ambos, lo cual se enfrentó mediante un set de tres experimentos
donde se seleccionaron de cada especie un genotipo o variedad de alta y otro de
baja eficiencia observando las relaciones entre eficiencia de uso de N y P: a)
con actividad enzimática (Nitrato reductasa, glutamina sintetasa, Ureasa,
fosfatasas) de las raíces, b) su
morfología radical, (longitud, biomasa fresca), c) su capacidad de modificar el
pH en los suelos ácidos en que se desarrollaban (Un Nitisol y dos Andosols) y
d) en un experimento en campo evaluar la contribución con asociaciones con
micorrizas arbusculares.

4.
¿Cuál fue el reto más difícil
de superar durante el doctorado? y ¿cómo lo superaste?
Mi
investigación de doctorado consistió en el estudio de Mecanismos de adaptación de la raíz de cereales ante estrés nutrimental
en suelos ácidos y con el objetivo de hacer aportes para generar y aplicar
el conocimiento en forma original e innovadora, hubo varios retos:
5. Cuéntanos alguna anécdota sucedida durante tus estudios de doctorado.
Realicé el doctorado
estando con contrato vigente y laborando como profesor de la carrera de
Biología (Obvio sin apoyo de CONACYT o DGAPA) pero por fortuna tuve el apoyo de
mi carrera para adaptar una sección del Invernadero de la FES Zaragoza UNAM en
el que monté un sistema hidropónico con cuatro bancales para 320 macetas de 4 l
c/u y todas debían contar con un sistema de aireación de flujo constante. El
cual armé con materiales de instalación de peceras (tubería, conectores y
válvulas) que recibían aire filtrado proveniente de una compresora ordinaria.
La expresión de uno de mis consejeros cuando vio el sistema por vez primera fue
de gran sorpresa pero satisfactoria al notar la fuente de aireación y sobre
todo la regularidad de distribución en las unidades experimentales.
Se platica rápido, pero eso
requirió de mucho tiempo de calibración y regulación.
6.
¿En
qué tema edafológico estás pensando ahora?
La evolución biológica y
la ecología son ciencias integradoras de la Biología, por eso me he enfocado en
estudiar la Ecología del Suelo ya que
es indiscutible el papel del suelo en la producción de cereales, legumbres,
hortalizas, oleaginosas, frutas, forrajes para el ganado y aves de corral y de
todo tipo de materias primas fundamentales para diversos campos de la industria
farmacéutica, textil, etc.
El suelo es también un
elemento fundamental para la salud de los ecosistemas naturales de los que
provienen infinidad de servicios ambientales como cosecha y purificación de
agua, captura de carbono, mantenimiento de la diversidad biológica, recirculación
de elementos biogenésicos, filtración y eliminación de contaminantes tanto de
la hidrosfera como de la atmósfera dado el comportamiento del suelo como
reactor químico y muchas funciones más.
El suelo es recurso fundamental
ya sea en el campo agropecuario o en los ecosistemas naturales por lo que se requieren,
antes de que aumente su destrucción por erosión o por degradación física o
química, estudios integrales que permitan enfatizar en los procesos que
intervienen en la formación o génesis de suelos, estudiar los caracteres para
su clasificación científica y conocer los factores intrínsecos y extrínsecos
del suelo que intervienen en los procesos relacionados con las múltiples
funciones del suelo que es lo que podemos denominar Ecología del suelo. Formar
equipos multidisciplinarios es la clave para abordar estos tópicos en su
conjunto
7. ¿Qué artículo reciente ha atrapado tu atención y por qué?
Difícil respuesta porque
a diario surgen publicaciones de gran interés científico, pero uno reciente o
algo reciente (2019) me gustó mucho porque no solo aborda una guía para modelar
el ciclo del carbono en varias escalas de los ecosistemas y formula acciones
concretas para aminorar la concentración de CO2 atmosférico sino que
además es un buen ejemplo de trabajo conjunto de edafólogos, ecólogos,
botánicos, geógrafos, climatólogos, y geomorfólogos entre otros (26 autores) a
quienes seguramente les importa más el producto final (conocimiento y
aplicación) que quedar bien parados con
un sistema de evaluación de productividad académica como los de México
(CONACYT, DGAPA u otros) que les anularía méritos por la cantidad de coautores
que intervienen en el documento.
El artículo es el
siguiente: Zhou, G, Xu, S., Ciais P.,
Manzoni S., Fang J., Yu G., Xuli T., Ping Z., Wantong W., Yan J., Wang G., Ma
K., Li S., Du S., Han S., Ma Y., Zhang D., Juxiu L., Liu S., Chu G., Zhang Q.,
Li Y., Huang W., Ren H., Lu X., y Chen X. 2019. Climate and litter C/N ratio constrain soil organic
carbon accumulation. National
Science Review 6(4): 746-757
8.
¿Qué
gran problema le gustaría abordar en los próximos 10 años?
Continuar con el estudio
de Ecología del suelo en ecosistemas
naturales (Bosques, selvas, matorrales, etc.) y de los suelos de ecosistemas
ribereños por la gran relación que tienen con la vegetación riparia y el
suministro de agua en cantidad y calidad adecuadas para el consumo de las
comunidades humanas y otras actividades recreativas y productivas.
9.
¿Cómo
le gustaría que en el futuro fueran enseñadas y aplicadas las ciencias del
suelo?
Que se explique que el
suelo es un recurso tan vital como el agua, pero a diferencia de ésta que es un
compuesto químico, se enfatice en su gran cantidad de factores y procesos que
intervienen en su génesis, su desarrollo, su fertilidad, su conservación,
rehabilitación, restauración y en general en su conocimiento para mantener sus
funciones ecológicas.
La clasificación de
tierras por capacidad de uso en ocho clases que se planteaba ya desde la década de los
70´s y que tuvo su auge en los 80`s (asigna valores de 1 a 8 que al aumentar en
la escala, indica disminución de aptitudes para la producción agrícola),
minimizaba las tierras de clase 8 por carecer de aptitudes para la agricultura
y éstas sólo debían dedicarse a la vida silvestre dando por descontado para
ellas un valor de patrimonio natural bajo y, en cambio, las tierras de clase 1 como
las más aptas para la agricultura, se les daba mayor valor.
Hoy día, conocedores ya
de todo el valor del suelo que puede tener su multifuncionalidad, podemos
preguntarnos ¿hay mayor importancia de unas tierras, clase 1, respecto a las
otras, clase 8 o a cualquiera otra de la escala? Mi opinión es que No.
Todos los suelos son un
patrimonio natural y sean las que fueran sus características y atributos son
igualmente valiosos. A los edafólogos corresponde orientar a la sociedad para
obtener de los suelos el mayor provecho, sin exponerlos a la erosión y a la
degradación.
"Todo lo que le ocurra a la tierra, le
ocurrirá a los hijos de la tierra.". Jefe indio Seattle.
10. ¿Quieres dar un mensaje a los jóvenes edafólogos latinoamericanos?
Ser edafólogo ha sido
maravilloso para mí porque me ha permitido cambiar la manera de pensar de mucha
gente, que ahora ha ido incluyendo a los suelos en el grupo de recursos
vitales.
En nuestras naciones
latinoamericanas, los grupos étnicos que las habitan y los integrantes del
mestizaje que hoy vivimos en ellas, hemos heredado apego a la tierra y a su
cultura, por eso exhorto a los edafólogos jóvenes para que además de mantenerse
actualizados en el contexto internacional de la ciencia edafológica, se den un
buen tiempo para rescatar del contexto de las culturas latinoamericanas el
respeto a la tierra (suelo), al agua y sentirse realmente parte de la
naturaleza y no dueños de ella.
Licenciatura: Biólogo ENEP Zaragoza, UNAM
Maestría:
Maestro en Ciencias Edafología. Colegio de Posgraduados.
Doctorado:
Doctorado en Ciencias (Biología). Facultad
de Ciencias, UNAM.
Redes
sociales y académicas:
Titular
del Subconsejo Académico Asesor del
Parque Nacional y Representante de la Red de Investigadores del Parque Nacional
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